Una de las partes más importantes a la hora del diseño de páginas web es la optimización final tanto del código fuente como de las imágenes.
Optimizando estos y otros aspectos se consigue una carga más rápida de la página, dando sensación de comodidad y fluidez, que tan buenas sensaciones produce a los visitantes (en la medida de lo posible y dependiendo de la velocidad del servidor), además de ahorrar un importante ancho de banda, que tan caro llega a salir a veces gracias a la avaricia de los proveedores de servicios.
Centrandonos en Wordpress
En la mayoría de themes de Wordpress, se puede minimizar muchísimo el tamaño final de la página con algunos trucos fáciles. Lo primero de todo es rebajar lo máximo posible el código sobrante que no tenga ninguna función en un momento dado. Ya sea en php o en xhtml, borrar los comentarios en el código (que a veces son abismales, y que se cargan también aunque no los veamos), o código de plugins y módulos no usados o antiguos, que al no darnos ningún tipo de error, los vamos olvidando. Hará falta un poco de conocimiento de estos lenguajes para no formar un estropicio
.
También se puede acelerar la interpretación de PHP usando algunas funciones más ligeras o rápidas, pero para esto se requieren conocimientos más avanzados y es cosa que dejamos en mano de los desarrolladores de Wordpress, que últimamente están poniendo bastante empeño en ahorrar recursos a la hora de interpretar los archivos .php.
Lo más importante sin duda son las imágenes. Con programas como Photoshop, Fireworks, o Gimp, podemos adaptar los tamaños y las resoluciones de las mismas de manera que no perdamos una cantidad de calidad notable. Con el theme not-so-fresh (usado en este blog), me quedé sorprendido: las edité casi todas, y conseguí minimizar el tamaño total de todas las imágenes casi un 40%. A la misma vez iba comprobando el resultado final en varias resoluciones para ver si se notaban muchos los cambios.
Hay algo que no entiendo. En algunas imágenes, reduciendo el tamaño de la imagen en 0,001 centímetros (o menos, un valor despreciable), se auto-reduce el peso final de la imagen en casi un 30%. La pérdida de calidad, si es que la tiene, yo no he sido capaz de apreciarla.
Además, si todavía queremos acelerar más nuestro blog, podemos añadir algún plugin como WP-Cache, que construye una página estática a partir de nuestro blog, así, cada vez que un usuario haga una petición, verá dicha página estática y no funcionarán todos los scripts cada vez que un usuario haga una visita.
Con paciencia, ganas y tiempo libre, se puede afinar el rendimiento de nuestras webs y blogs de una manera bastante notable. Después de varios repasos al código y a las imágenes, la carga del blog ha pasado de rondar los 1,2 segundos, a estar en torno los 0,43 segundos. No está nada mal, ¿verdad?.
A simple vista puede que no se note, pero en grandes proyectos con mucha carga, estas optimizaciones pueden ser determinantes a la hora de hacer recuento del ancho de banda mensual consumido y otros aspectos
, o simplemente las ganas de aumentar el rendimiento de nuestras páginas.
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